Torres entre tramas y texturas. Cuerpo y ciudad en la obra artística del maestro Adolfo León Torres Rodríguez

Torres entre tramas y texturas. Cuerpo y ciudad en la obra artística del maestro Adolfo León Torres Rodríguez

El presente libro, escrito por la docente universitaria María Cecilia Álvarez Vejarano, se ocupa de la interpretación y análisis de la obra artística del maestro payanés en artes plásticas Adolfo León Torres Rodríguez. Hizo parte de un proyecto de investigación interinstitucional a nivel nacional y fue ganador de la convocatoria 2017 para la publicación de libros bajo el Sello Editorial de la Universidad del Cauca. 'Cuerpo', 'ciudad' y 'obra' constituyen los tres ejes temáticos que orientaron la hipótesis del trabajo: ¿de qué manera la ciudad–en este caso, Popayán– y el cuerpo –entendido como la vida misma del artista–, se configuran creativamente en el lienzo, dándole sentido e intencionalidad a la estética de su obra? 'Cuerpo', en un sentido merleau-pontyano, en tanto el arte y la pintura se nutren del cuerpo y el pintor rumia el mundo con sus ojos y sus manos en el esfuerzo y placer de ver y pintar; el artista proyecta en el lienzo tanto las cosas visibles que lo miran, como las invisibles de la experiencia vital e histórica. Pero también, cuerpo en su sentido psicoanalítico, porque la obra de arte no es un objeto externo y ajeno al artista sino que está permeada por la subjetividad psíquica y afectiva del creador, por su historia de vida; detrás de la 'obra' hay un ser humano que se debate en sus propias contradicciones, sufrimientos y represiones, y es a partir de ellas donde ha sido posible el ejercicio de la creación como virtud y destino. Hay entonces, un mundo desconocido, silenciado, que encuentra en la 'obra de arte' la posibilidad de hacer decir lo indecible, de narrar lo inconsciente a través de los símbolos y las imágenes y, de las texturas, la composición y la paleta de colores. Por otra parte, la 'ciudad' en tanto paisaje, contexto y suelo se ha hecho cuerpo en la obra de Torres, la ciudad esta tatuada en el cuerpo del artista, por ello, cuerpo y ciudad no están separados. La ciudad pintada por el maestro no sólo deviene de una percepción que ha atravesado su cuerpo, sino que la ciudad misma se hace cuerpo por la apuesta pictórica y estética de la obra. Entonces, Torres entre tramas y texturas porque la singularidad estética del artista es tanto la urdimbre del lienzo entretejida con los más íntimos fragmentos de una historia de vida, como la textura en relieve y movimiento de emociones y sentimientos que asoman a la obra de arte y comunican al espectador.

El presente libro, escrito por la docente universitaria María Cecilia Álvarez Vejarano, se ocupa de la interpretación y análisis de la obra artística del maestro payanés en artes plásticas Adolfo León Torres Rodríguez. Hizo parte de un proyecto de investigación interinstitucional a nivel nacional y fue ganador de la convocatoria 2017 para la publicación de libros bajo el Sello Editorial de la Universidad del Cauca. 'Cuerpo', 'ciudad' y 'obra' constituyen los tres ejes temáticos que orientaron la hipótesis del trabajo: ¿de qué manera la ciudad–en este caso, Popayán– y el cuerpo –entendido como la vida misma del artista–, se configuran creativamente en el lienzo, dándole sentido e intencionalidad a la estética de su obra? 'Cuerpo', en un sentido merleau-pontyano, en tanto el arte y la pintura se nutren del cuerpo y el pintor rumia el mundo con sus ojos y sus manos en el esfuerzo y placer de ver y pintar; el artista proyecta en el lienzo tanto las cosas visibles que lo miran, como las invisibles de la experiencia vital e histórica. Pero también, cuerpo en su sentido psicoanalítico, porque la obra de arte no es un objeto externo y ajeno al artista sino que está permeada por la subjetividad psíquica y afectiva del creador, por su historia de vida; detrás de la 'obra' hay un ser humano que se debate en sus propias contradicciones, sufrimientos y represiones, y es a partir de ellas donde ha sido posible el ejercicio de la creación como virtud y destino. Hay entonces, un mundo desconocido, silenciado, que encuentra en la 'obra de arte' la posibilidad de hacer decir lo indecible, de narrar lo inconsciente a través de los símbolos y las imágenes y, de las texturas, la composición y la paleta de colores. Por otra parte, la 'ciudad' en tanto paisaje, contexto y suelo se ha hecho cuerpo en la obra de Torres, la ciudad esta tatuada en el cuerpo del artista, por ello, cuerpo y ciudad no están separados. La ciudad pintada por el maestro no sólo deviene de una percepción que ha atravesado su cuerpo, sino que la ciudad misma se hace cuerpo por la apuesta pictórica y estética de la obra. Entonces, Torres entre tramas y texturas porque la singularidad estética del artista es tanto la urdimbre del lienzo entretejida con los más íntimos fragmentos de una historia de vida, como la textura en relieve y movimiento de emociones y sentimientos que asoman a la obra de arte y comunican al espectador.

El presente libro, escrito por la docente universitaria María Cecilia Álvarez Vejarano, se ocupa de la interpretación y análisis de la obra artística del maestro payanés en artes plásticas Adolfo León Torres Rodríguez. Hizo parte de un proyecto de investigación interinstitucional a nivel nacional y fue ganador de la convocatoria 2017 para la publicación de libros bajo el Sello Editorial de la Universidad del Cauca. 'Cuerpo', 'ciudad' y 'obra' constituyen los tres ejes temáticos que orientaron la hipótesis del trabajo: ¿de qué manera la ciudad–en este caso, Popayán– y el cuerpo –entendido como la vida misma del artista–, se configuran creativamente en el lienzo, dándole sentido e intencionalidad a la estética de su obra? 'Cuerpo', en un sentido merleau-pontyano, en tanto el arte y la pintura se nutren del cuerpo y el pintor rumia el mundo con sus ojos y sus manos en el esfuerzo y placer de ver y pintar; el artista proyecta en el lienzo tanto las cosas visibles que lo miran, como las invisibles de la experiencia vital e histórica. Pero también, cuerpo en su sentido psicoanalítico, porque la obra de arte no es un objeto externo y ajeno al artista sino que está permeada por la subjetividad psíquica y afectiva del creador, por su historia de vida; detrás de la 'obra' hay un ser humano que se debate en sus propias contradicciones, sufrimientos y represiones, y es a partir de ellas donde ha sido posible el ejercicio de la creación como virtud y destino. Hay entonces, un mundo desconocido, silenciado, que encuentra en la 'obra de arte' la posibilidad de hacer decir lo indecible, de narrar lo inconsciente a través de los símbolos y las imágenes y, de las texturas, la composición y la paleta de colores. Por otra parte, la 'ciudad' en tanto paisaje, contexto y suelo se ha hecho cuerpo en la obra de Torres, la ciudad esta tatuada en el cuerpo del artista, por ello, cuerpo y ciudad no están separados. La ciudad pintada por el maestro no sólo deviene de una percepción que ha atravesado su cuerpo, sino que la ciudad misma se hace cuerpo por la apuesta pictórica y estética de la obra. Entonces, Torres entre tramas y texturas porque la singularidad estética del artista es tanto la urdimbre del lienzo entretejida con los más íntimos fragmentos de una historia de vida, como la textura en relieve y movimiento de emociones y sentimientos que asoman a la obra de arte y comunican al espectador.

El presente libro, escrito por la docente universitaria María Cecilia Álvarez Vejarano, se ocupa de la interpretación y análisis de la obra artística del maestro payanés en artes plásticas Adolfo León Torres Rodríguez. Hizo parte de un proyecto de investigación interinstitucional a nivel nacional y fue ganador de la convocatoria 2017 para la publicación de libros bajo el Sello Editorial de la Universidad del Cauca. 'Cuerpo', 'ciudad' y 'obra' constituyen los tres ejes temáticos que orientaron la hipótesis del trabajo: ¿de qué manera la ciudad–en este caso, Popayán– y el cuerpo –entendido como la vida misma del artista–, se configuran creativamente en el lienzo, dándole sentido e intencionalidad a la estética de su obra? 'Cuerpo', en un sentido merleau-pontyano, en tanto el arte y la pintura se nutren del cuerpo y el pintor rumia el mundo con sus ojos y sus manos en el esfuerzo y placer de ver y pintar; el artista proyecta en el lienzo tanto las cosas visibles que lo miran, como las invisibles de la experiencia vital e histórica. Pero también, cuerpo en su sentido psicoanalítico, porque la obra de arte no es un objeto externo y ajeno al artista sino que está permeada por la subjetividad psíquica y afectiva del creador, por su historia de vida; detrás de la 'obra' hay un ser humano que se debate en sus propias contradicciones, sufrimientos y represiones, y es a partir de ellas donde ha sido posible el ejercicio de la creación como virtud y destino. Hay entonces, un mundo desconocido, silenciado, que encuentra en la 'obra de arte' la posibilidad de hacer decir lo indecible, de narrar lo inconsciente a través de los símbolos y las imágenes y, de las texturas, la composición y la paleta de colores. Por otra parte, la 'ciudad' en tanto paisaje, contexto y suelo se ha hecho cuerpo en la obra de Torres, la ciudad esta tatuada en el cuerpo del artista, por ello, cuerpo y ciudad no están separados. La ciudad pintada por el maestro no sólo deviene de una percepción que ha atravesado su cuerpo, sino que la ciudad misma se hace cuerpo por la apuesta pictórica y estética de la obra. Entonces, Torres entre tramas y texturas porque la singularidad estética del artista es tanto la urdimbre del lienzo entretejida con los más íntimos fragmentos de una historia de vida, como la textura en relieve y movimiento de emociones y sentimientos que asoman a la obra de arte y comunican al espectador.

Arriba